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Los mejores riffs del Rock Nacional

por Gabriel F. Keena | @GFKArgentina

Hace unas semanas preguntamos a través de nuestra fan page cuáles eran los cinco mejores riffs del Rock Nacional. La propuesta tuvo una excelente repercusión y obtuvimos en pocos días más de 700 votos. Gracias a la participación masiva, pudimos armar un ranking con los 20 más votados y además esbozar una serie de conclusiones al respecto:

  • Variedad: Se votaron 327 riffs distintos pertenecientes a 76 bandas o artistas diferentes. Desde Almafuerte a 2 Minutos, pasando por Pescado Rabioso, Serú Giran, Vox Dei y Las Pastillas del Abuelo, entre muchos otros. Eso provocó que entre los 20 más votados entren riffs que tuvieron escasos 6 votos pero aún así se destaquen ante la enorme diversidad de canciones votadas.
  • ¿Qué es un riff? A lo largo de la votación, circuló entre nosotros – y entre los participantes – la necesidad de precisar su ambiguo concepto. Algunos acusaron a otros de votar bases y no riffs, otros directamente mencionaron canciones donde ese recurso musical estaba totalmente ausente y por lo tanto sus votos no fueron incluidos. La definición que nos arroja Google inmediatamente después de poner la palabra es la siguiente: “Frase musical breve, melodiosa, rítmica y relajada que se repite sobre melodías cambiantes“. Si bien la consigna parecía sencilla, no estuvo exenta de una polémica que se trasladó al ranking que elaboramos en base a los votos.
  • QUÉ DIFÍCIL ES ESCRIBIR CRUCIFIXIÓN!
  • ¿Las bandas más votadas? Los cuatro grupos que acumularon mayor cantidad de riffs fueron: Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota (36 canciones votadas), Soda Stereo (23 canciones votadas) y el tercer puesto lo comparten La Renga y Divididos (17 canciones votadas cada uno). Muchos se preguntarán por la banda que lideró Pappo y que, justamente, se titulaba Riff: no llegó al podio pero también tuvo una buena cantidad de riffs votados: 13.
  • ¿Los violeros más votados? Si bien una línea de riff puede ejecutarse con cualquier instrumento, al hablar de rock, la mayoría ponderó la guitarra eléctrica como instrumento predilecto. Por lo tanto haremos una mención a los guitarristas artífices de los riffs más votados. A priori, todos diríamos sin tapujos que Pappo es el más aclamado, sin embargo, en la votación se desprende que los fraseos de Skay Beilinson, durante su participación en Los Redondos así como en su etapa solista, fueron los más elegidos con 40 canciones distintas. Le sigue el Carpo, naturalmente, con 32 riffs elegidos entre Pappo’s Blues y Riff. En tercer lugar se ubica Gustavo Cerati con 27 riffs seleccionados entre Soda Stereo y su carrera solista.
  • Ahora bien, más allá de las conclusiones de la votación, ¿Cuáles fueron los riffs más votados?

LOS 20 RIFFS MÁS VOTADOS

20 – YO CANÍBAL – PATRICIO REY Y SUS REDONDITOS DE RICOTA – 6 VOTOS

Como ya dije anteriormente, Skay fue uno de los protagonistas de esta votación. Más de 30 canciones de Patricio Rey fueron votadas ponderando su riff. Esto quiere decir, lisa y llanamente, que el aporte del simbólico guitarrista a la banda fue mucho mayor del que muchos quisieran creer.

19 – MACADAM 3210 – RIFF – 6 VOTOS

El Carpo ingresa en el top 20 con un inoxidable riff de la banda homónima que decidió armar tras regresar de Gran Bretaña, influenciado por el surgimiento del movimiento heavy metal que florecía al mismo tiempo que la contracultura punk. Vino tan convencido de este nuevo proyecto que decidió finalizar Pappo’s Blues y armar una nueva banda que partiera bochas con potentes riffs. Lo logró.

18 – SEGUIR VIVIENDO SIN TU AMOR – LUIS ALBERTO SPINETTA – 6 VOTOS

Posiblemente no sea uno de sus más virtuosos riffs, pero el inicio de este clásico del Flaco, es un hermoso fraseo que se encuentra inmortalizado en la memoria colectiva. Es el riff más romántico de este ranking.

17 – EL VIEJO – PAPPO’S BLUES – 6 VOTOS

Nuevamente Pappo se anota con un viejo y conocido riff que forma parte de la canción El Viejo, clásico de su primer disco con Pappo’s Blues cuando corría el año 1971. Interpretado por La Renga, Los Piojos y Andrés Calamaro, además de las cien mil criollas que alguna vez entonaron estas notas.

16 – FANKY – CHARLY GARCÍA – 6 VOTOS

Charly también es un gran creador de riffs: Cerca de la Revolución, Rock N’ Roll Yo y Rezo por vos son algunos ejemplos. Sin embargo, los votantes se inclinaron por la famosa intro de Fanky, compuesta justamente por una guitarra funky acompañada por una inapelable línea de bajo que invita a mover las caderas.  Lamentablemente, en Spotify no se encuentra la versión de estudio que se encuentra en Cómo conseguir chicas, así que va una versión en vivo.

15 – TU ERES SU SEGURIDAD – HERMÉTICA – 6 VOTOS

Algún riff del Tano Romano tenía que estar entre los 20 mejores. El más votado fue este clásico de Hermética que se publicó en el primer disco. Con claras reminiscencias al trash metal de los 80’s, el riff inicial de Tu eres su seguridad se convirtió en un emblema del metal pesado argentino.

14 – EL ARRIERO – DIVIDIDOS – 6 VOTOS

El resultado de esta versión del clásico de Atahualpa Yupanqui es realmente brillante. El ejemplo más claro de lo que debe ser un cover: demostrar que un clásico folclórico puede traducirse a un riff desgarrador, es la evidencia más transparente. Y el trabajo de Ricardo Mollo es excepcional.

13 – GENESIS – VOX DEI – 6 VOTOS

El tempranero (?) pero esencial aporte de Vox Dei al Rock Nacional se agiganta con el paso del tiempo. El disco La Biblia fue pionero en muchos aspectos: fue el primer disco doble, así como también la primera ópera rock conceptual que vio el rock autóctono. El principal responsable de esta magnifica obra fue Ricardo Soulé, artífice también del riff de la canción que abre el álbum: Génesis.

12 – LA LEYENDA DEL HADA Y EL MAGO – RATA BLANCA – 7 VOTOS

El ego de Walter Giardino debe contentarse al verse integrando el ranking. La realidad es que el fundador y guitarrista de Rata Blanca dejó una variedad de riffs y solos que lo enarbolan como uno de los grandes guitarristas del heavy metal nacional. La canción, además del poderoso riff inicial, es un himno que todo joven rockero entonó alguna vez. Increíblemente, Spotify tampoco cuenta con la versión de estudio de este tema.

11 – TODO UN PALO – PATRICIO REY Y SUS REDONDITOS DE RICOTA – 8 VOTOS

Skay, el violero más votado en esta humilde encuesta, reaparece con este clásico de Los Redondos. El año pasado, Pergolini le preguntó – en la famosa entrevista al Indio – cuáles eran los mejores solos de su ex compañero y socio. Solari contestó Todo un palo y Etiqueta Negra pero no pudo recordar el tercero… El emblemático riff del comienzo se entremezcla con un enigmático saxo y juntos dan pie a una de las mejores creaciones de Patricio Rey.

10 – PAISANO DE HURLINGHAM – DIVIDIDOS – 9 VOTOS

Nuevamente Ricardo Mollo se mete en el ranking para decir presente en el top ten. Nuestros seguidores votaron diversas canciones de Divididos pero rápidamente la primera en trepar fue Paisano de Hurlingham.  Esto se debe a una cruda línea de guitarra que se te atornilla para siempre en la cabeza.

9 – EL FINAL ES EN DONDE PARTÍ – LA RENGA – 9 VOTOS

Seguramente (?) muchos de los que están leyendo, se preguntaban por La Renga. Bueno, el trío de Mataderos aparece en el noveno puesto con un clásico riff poderoso e impetuoso. A la línea de guitarra se le suman los instrumentos de viento y el irascible fraseo se vuelve un mantra violento que uno no pude dejar de tararear.

8 – CHEQUES – SPINETTA Y LOS SOCIOS DEL DESIERTO – 9 VOTOS

Son tantas las facetas que supo encarnar Spinetta que uno a veces se olvida de su enorme capacidad como guitarrista. Sobre todo en su talento para ingeniar riffs tan originales.  A finales de los 90’s, mientras el país se desintegraba en pedazos, El Flaco tiñó de rubia su rulienta cabellera y formó Los Socios del Desierto para retomar su propia herencia hard rock. Cheques posiblemente sea la mejor prueba de ello.

7 – DE MÚSICA LIGERA – SODA STEREO – 9 VOTOS

Muchos no consideran su inicio como un riff clásico sino más bien como una veloz combinación de acordes. Sin embargo, en la amplitud del significado de la palabra, tranquilamente el comienzo de este clásico de Soda puede catalogarse como un riff que, sin dudas, habita en la memoria de toda Latinoamérica.

6 – OSCURO DIAMANTE – LA RENGA – 10 VOTOS

Todos los seguidores de La Renga seguramente se indignen cuando les cuente que desconocía esta canción del grupo, pero cuando la escuché comprendí por qué fue una de las más votadas. Chizzo hace hablar a su guitarra con un riff de los que solo él es capaz de crear.

5 – UN MILLÓN DE AÑOS LUZ – SODA STEREO – 11 VOTOS

Ahora sí podemos decir que este tema cumple con todos los requisitos para ser un delicioso riff. El talento de Gustavo Cerati para ejecutar magistralmente la guitarra se coronó con el álbum Canción Animal. De hecho, las dos canciones de Soda en este ranking pertenecen a este disco. Y tranquilamente podríamos agregar En el séptimo día.

4 – EL PIBE DE LOS ASTILLEROS – PATRICIO REY Y SUS REDONDITOS DE RICOTA – 14 VOTOS

El típico riff que es coreado, pogueado y festejado. Skay demuestra ser el amo y señor de los riffs con este magistral fraseo de guitarra. Creo que con esta humilde votación, no sólo ratificamos a Skay como guitarrista sino también se confirma la enorme influencia que tenía en Los Redondos, quizás un poco eclipsada en estos últimos años desde que el Indio Solari se apropió de la misa ricotera.

3 – JIJIJI – PATRICIO REY Y SUS REDONDITOS DE RICOTA – 15 VOTOS

Sinceramente me sorprendió. Entiendo que seguramente sea la canción más famosa del repertorio nacional pero bajo ningún punto de vista me parece uno de los mejores riffs de Skay. Quizás muchos la eligieron pensando más en el famosísimo solo – causante del pogo más grande del mundo- y no en la línea de guitarra inicial que sin dejar de reconocer su propio estilo, no se asemeja a las decenas de riffs que Skay Beilinson nos legó como guitarrista de Los Redondos. Tal vez mi sospecha sea errónea y de ser así, pido las disculpas del caso.

2 – SUCIO Y DESPROLIJO – PAPPO’S BLUES – 55 VOTOS

Sucio y desprolijo y Post Crucifixión fueron los riffs más votados por escándalo. Desde el inicio de la consulta, ambas canciones comenzaron a despegarse del resto. El hecho de que se ubique en la “segunda posición” refiere únicamente a que Post Crucifixión fue la primera en alcanzar los 55 votos, pero la realidad es que es un empate técnico entre Pappo’s Blues y Pescado Rabioso. La enorme cantidad de votos no hacen más que reflejar lo que todos sabemos: El Carpo fue el guitarrista más icónico que tuvo nuestro país porque supo desplegar una carrera con la que logró definitivamente imponer el rock eléctrico en nuestra cultura.

1 –  POST CRUCIFIXIÓN – PESCADO RABIOSO – 55 VOTOS

Es el riff por antonomasia. Cada vez que alguien pregunté qué es un riff, este tema es el que tiene que sonar. Fue publicado como sencillo en 1973 y su enérgico comienzo parece ser la carta de presentación de un movimiento que será el encargado de instaurar definitivamente el rock en nuestra música popular.

LES DEJO LA PLAYLIST “GRANDES RIFFS DEL ROCK NACIONAL” POR SI QUIEREN ESCUCHARLA Y SEGUIRLA , HAY ALGUNAS CANCIONES BONUS, ADEMÁS DE LOS 20 DE ESTE RANKING. LOS TEMAS DE LOS REDONDOS SON INTERPRETADOS POR ARGENTRACKS YA QUE LA BANDA NO TIENE CUENTA.

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The Opera Show

Steve Hackett, legendario guitarrista inglés que supo formar parte de la alineación dorada de Genesis entre 1971 y 1977, desembarcó en Argentina para revivir las joyas de aquel momento cumbre del rock progresivo con dos shows en el Teatro Ópera de Buenos Aires, que se inscriben en el marco de su gira mundial titulada “Genesis Extended”.

por @GFKArgentina | Gabriel F. Keena

Uno tiende automáticamente a tentarse en rebuscadas sospechas con este tipo de recitales. Se autointerroga si no estarán muy viejos ya, o conjetura acerca del grado de decrepitud puede llegar a tener el visitante, teniendo en cuenta que la mayoría de estos héroes del pasado andan merodeando entre los 60 y 70 años. Uno suele refugiarse en el prejuicio de que vienen a robar, a sacarnos la guita a los sudacas y los reforzamos al punto de justificar la negativa a desenfundar la tarjeta de crédito para comprar la entrada.

Me ha pasado en algunas ocasiones, pero decidí revisar esa actitud y empecé a ser más optimista. Así fue que disfruté plenamente la visita de Yes en 2013 en la que, junto con Pablo escribimos una humilde crónica del show (que pueden leer aquí), mientras que el jueves 12 de marzo, asistí a la visita de un apellido mayúsculo del género que denominamos rock progresivo.

Nunca había ido al histórico y prestigioso Teatro Ópera y ni bien subí sus largas e imponentes escalinatas, me di cuenta que era un lugar apropiado para ver a Hackett.  El recinto se caracteriza por tener una disposición de las plateas similar a un gigantesco cine, ya que no cuenta con butacas ni sectores para observar el show en los laterales. Ubicado en en las alturas del Superpullman, me senté para remitirme a la gloriosa época del Genesis progresivo.

Un nuevo Extended Tour que le agradecemos a Hackett
Un nuevo Extended Tour que le agradecemos a Hackett

Previo al show, una banda de rock autóctona hizo lo suyo y tuvo el honor de prologar musicalmente la visita del guitarrista británico que, unos minutos después de las 21, apareció en escena junto a su banda mientras de fondo sonaban instrumentos de cuerdas con estilo netamente clásico. El público aplaudió fervientemente y las luces lo buscaron a él. Ya estaba armado y preparado. Colgaba de una majestuosa Gibson Les Paul dispuesta a disparar melodías extravagantes propias de un género ambicioso que tuvo su apogeo durante el primer lustro de la década del 70. La ovación recorrió todo el teatro y ocupo el tiempo necesario para que los músicos se ubicaran en sus respectivos lugares.

En la cola, mientras esperabamos junto a Pablo para ingresar al teatro, le mencioné que hacía mucho que no escuchaba el álbum A Trick Of A Tail (1976). Era jueves y la semana había sido ardua, calurosa y densa. Me encontraba agobiado y el recital llegó justo para poder relajarme y escaparme de la esclavizante rutina. Mientras enfilaba hacia mi butaca, pensaba “ojalá que toqué algo de A Trick Of A Tail”.

Steve Hackett comenzó el show con un solidario guiño hacia mis deseos auditivos ya que arrancó con Dance On a Volcano, tema que abre el mencionado álbum editado por la banda en 1976, el primero post Peter Gabriel cuando eran un cuarteto integrado por Phil Collins (batería y voz), Tony Banks (teclado, sintetizadores, piano, guitarra), Mike Rutherford (bajo y guitarra) y Steve Hackett (guitarra principal).


Después le siguió Squonk, descomunal canción que le sigue a Dance On a Volcano y que, lógicamente también es del mismo disco. Inmejorable arranque.

Bajo la lluvia de aplausos después de la arremetida inicial, Hackett profirió algunas palabras de salutación y agradecimiento en un más que aceptable español y dedicó la siguiente canción a la memoria de Nacho, músico argentino que formó parte de una famosa banda tributo a Genesis denominada Rael.

“Can you tell me where my country lies?”, se escuchó en la voz de Nad Sylvan, el cantante de esta gira que tiene la exigente responsabilidad de corresponder su canto con dos voces muy particulares como la de Gabriel y Collins, sobre todo en las complejas melodías vocales extravagantes de aquel período. Sylvan lo hace bien, su voz firme no desentona y se afinca con personalidad sobre el escenario con su look medio bizarren de larga cabellera rubia y una estética medio glam rock ochentosa. Dancing with the Moonlit Knight es una canción emblemática que da inicio a uno de los discos más importantes del rock progresivo cuyo renombrado título es Selling England By The Pound (1973).

Hackett realmente se luce con los solos de raigambre metalera así como también en los espacios de pausa que versan sobre una melodía más conciliadora y reflexiva, más propios del estilo clásico británico demostrando ser un versátil compositor así como también dejando en claro que su influencia en ese descomunal disco fue realmente decisiva y bien puede servir como una verdadera muestra del talento de este distinguido guitarrista nacido en Londres.


En la extensa producción solista de Hackett existe una perla oculta que es un DVD publicado en 2002 en el que documenta su última visita a la Argentina y se intitula Somewhere in South America: Live in Buenos Aires. Largos años pasaron para que volviera a interpretar en suelo argentino otro clásico del Selling England como es Firth Of Fifth con su inmortal introducción en el piano que ejecuta excelentemente Roger King.

La banda que acompaña a Hackett se completa con un demencial baterista como Gary O’Toole (recaudó una larga ovación de los espectadores), la presencia de Rob Townsend ocupando el rol de multi-instrumentista además de Lee Pomeroy, encargado de recrear las melodías de Rutherford en bajo y guitarra.

Hubo tiempo para revisitar también otra gran obra como Nursery Cryme (1971). La selección me pareció acertada: The Return Of The Giant Hogweed, The Fountain Of SalmacisThe Musical Box, ésta última se llevó una ovación que provocó que todo el teatro se pusiera de pie y se escucharan fuertes alaridos que Hackett debió interpretar como sentidas reverencias.

Llegó una calmada pausa cuando tomó la guitarra acústica para desplegar dos piezas netamente instrumentales que hipnotizaron a las miles de almas que presenciaron el show. Después de aplaudir hasta el hartazgo, y teniendo en cuenta que tenía la acústica en sus manos, deseé que empezarán a sonar los eternos acordes de Blood On The Rooftop pero ese deseo no se correspondió. Una verdadera lástima que no haya interpretado canciones de ese grandioso y último disco en el que participó que lleva por nombre Wind and Wuthering (1976), la última obra del período progresivo de Genesis antes de conformarse en un exitosísimo trío de música pop.

Continuó con I Know What I Like (In your Wadrobe) y los músicos se soltaron par dar paso a una improvisación instrumental jazzera con tremendos solos del genial Hackett, que seguían el acompañamiento de las palmas.

También fue mechando algunas composiciones propias que no desentonaron en el repertorio de Genesis y sobre el final se despachó con algunos clásicos de la primera época  como son The Knife y la monumental, excéntrica y desproporcionada Suppers Ready que dura más de 20 minutos. Sinceramente sorprendió a más de uno la interpretación de esa canción-disco que habitualmente, por su duración, son descartadas para tocarlas en vivo.

Volvió para dar la estocada final con Los Endos y remitirse nuevamente al principio del show recayendo en el último tema de A Trick Of A Tail.

Por más de dos horas, pude finalmente palpar de cerca y estremecerme con las descomunales obras que Genesis regaló al mundo durante este período en el que Hackett participó como guitarrista y compositor. Y eso sucedió gracias a Steve, y su acertada decisión de volver sobre estas joyas que permanecieron prácticamente ocultas y desestimadas cuando el grupo apostó por el pop, en la década del 80. Gabriel, por su parte, conformó un sólida carrera solista y en sus giras casi nunca da lugar a las canciones de la banda que supo liderar. Solo nos queda Steve Hackett. Un artesano de bellas melodías. Siempre tan prolijo, cuidado, sobrio, británico. Me parece bien que sea él, el responsable o el inesperado encargado de mantener ese patrimonio que forma parte de un movimiento musical con el que el rock supo explorar sus máximas posibilidades artísticas. Pero tal como dice uno de sus clásicos “The sands of time were eroded by
the river of constant change”.