Eddie Vedder, nuestro ídolo

NUESTRA BANDA FAVORITA

“Creo que ustedes son nuestra banda favorita” le decía Eddie Vedder a los miles que entonaban al unisono el riff de Even Flow y cerraban con el clásico “Oooolé Olé Olé, Pearl Jaaam, Pearl Jaam”. Una nueva visita, ergo, una nueva edición del romance entre el público argentino y la banda norteamericana que mejor onda pegó con nosotros junto con los Ramones.

por @GFKArgentina

Nuevo disco, nueva gira. A fines de 2013 Pearl Jam sacó su décimo álbum de estudio intitulado Lightning Bolt e inmediatamente salieron a testearlo en vivo por Estados Unidos y Europa. Lógicamente, la gira latinoamericana también fue confirmada este año y la banda liderada por Eddie Vedder volvió para presentarse por segunda vez en el Estadio Único de la ciudad de La Plata, siendo su cuarta visita a nuestro país.

Lightning Bolt, el décimo disco de Pearl Jam
Lightning Bolt, el décimo disco de Pearl Jam

Lightning Bolt Latin American Tour comenzó el 4 de noviembre en Santiago de Chile donde tocaron cerca de tres horas, metiendo 29 canciones y auspiciando un show prometedor el sábado 7 de noviembre en la ciudad de La Plata. En la extensión del atardecer, que cada día avanza un minuto más, se despedía Cápsula, la banda soporte local – aunque actualmente se encuentran afincados en España – que se retiró aplaudida del escenario.

Mientras observaba por primera vez las inmediaciones del Estadio Único – después de un tozudo rechazo, no quedó otra que aceptar que éste es el nuevo River- caminaba por la Av. 32 hacia la senda que me depositaría en la económica y popular cabecera sur de la cancha. En mi recorrido, tuve que toparme con el staff de la organización (Time For Fun) que me revisaron, y llamativamente, me hicieron dejar el encendedor antes de entrar. Me sentí bastante gil cuando al entrar en la platea, contemplaba a miles de personas que prendían sus cigarros de tabaco y marihuana.

Ya sentado sobre la grada, y mientras los Cápsula se retiraban en un ruidoso torbellino, me quedé mirando con reflexiva indignación la cola que los del campo tenían que hacer para ir a los insuficientes baños químicos que dispusieron los tacaños de Time For Fun. Al ver eso, no pude evitar cebarme más y preguntarme con indignación por qué nos sometemos a ese tipo de humillaciones.

Marketing publicitario en la ciudad de las diagonales

En fin, volviendo al recital, el escenario ya anticipaba que no iba a tener un impacto visual y pirotécnico como sucede con otras bandas: Pearl Jam apostó por una puesta minimalista con dos pantallas medianas  a los costados del escenario central (podrían haber sido un poco más grandes), la portada de Lightning Bolt al fondo y una creativa utilización de la iluminación que tampoco fue extravagante.

Pearl Jam en concierto
Pearl Jam en concierto

Pasados algunos minutos de las 21 hs, la musicalización azarosa de espera se acabó y las luces se apagaron. El Estadio Único ya contenía varias legiones de rockeros que ovacionaron la entrada de los músicos quienes comenzaron con la seguidilla Pendulum, Low Light y Elderly Woman Behind the Counter in a Small Town, proponiendo un comienzo bastante relajado y tranquilo. Sin embargo, el efecto duró poco: Mind Your Manners y Do the Evolution destruyeron el clima distendido por un frenético pogo multitudinario. Debo confesar que la versión del clásico de Yield me desilusionó, tenía grandes expectativas para su versión en vivo pero sonó demasiado distorsionado y desprolijo. De todos modos, reconozco que el coro masivo y lúgubre acompañando la secuencia en la que Vedder canta “Admire Me, Admire my home..” me conmovió, pero ese reconocimiento, en todo caso, es más para el público que para la banda.

La primera hora de show continuó intercalando clásicos históricos con los temas de este nuevo disco: Sirens y el homónimo Lightning Bolt mechados con Daughter, Once y Even Flow. Ésta última finalizó con el elogioso comentario de Vedder “creo que éste público es nuestra banda favorita”y agradeció constantemente remitiéndose al distintivo trato que recibió la banda cada vez que pisó suelo argentino. Al igual que en otras oportunidades, dejaron que la muchedumbre diera rienda suelta al “cada día te quiero más” , mostrándose conmovidos y reverenciando con gratitud el afecto de siempre.

Eddie Vedder, nuestro ídolo
                                                      Eddie Vedder, nuestro ídolo

Promediando la hora y media, Pearl Jam jugaba con sus múltiples versiones pero también con la salud de la fanaticada concentrada cerca de las vallas de protección: de los temas grunges viscerales y distorsionados pasaban a las canciones folk y melódicas logradas en sus distintas búsquedas a lo largo del tiempo.

Cuando el tema lo permitía, como por ejemplo en Even Flow, el guitarrista Mike McCready se convertía en protagonista y pelaba furiosamente solos en la típica pose del virtuoso que se cuelga la viola en la nuca y  el traste de la guitarra se convierte en un bombardeo de dedos kamikazes. También supo recurrir a los pedales en los momentos requeridos. El resto de la banda cumplió siempre desde el acompañamiento.

En ese sentido, me parece que el sonido (por lo menos desde mi “lejana” ubicación) no era de la calidad que suelen traer las mega bandas. Se escuchaba bien, pero a veces las líneas de bajo así como también la guitarra rítmica se perdían en un sonido condensado y difícil de reconocer.

Para la segunda tanda de bises largaron con Footsteps y siguieron con el primer cover de la noche: una emotiva versión de Imagine para homenajear a John Lennon quien hubiese cumplido 75 años el pasado 9 de octubre. El público se copó con el reconocimiento alzando su celular o encendedor en plena oscuridad, recreando una vista conmovedora desde la platea. El homenaje se trasladó a los Ramones al dedicarle el mejor tema de VitalogyCorduroy, e interpretar una rockera versión del clásico I believe in Miracles. Cerraron dicha tanda dos temas de ese glorioso disco debut discográfico que fue Ten: Jeremy ( tremenda ovación cuando se escuchó el desgarrador riff inicial) y Porch cuyo enorme estribillo está hecho a la medida del pogo multitudinario.

postal del homenaje a Lennon
postal del homenaje a Lennon

La segunda – y última – tanda se compuso de 8 temas, obviamente los clásicos como Black y Alive se destacaron con el intenso acompañamiento de la audiencia. Hubo dos apostillas para destacar del tramo final: el bajista Jeff Ament se puso la honrosa casaca argentina de la selección de basket con la que ganamos el Oro en Atenas y Eddie mostró el cartel con la leyenda “Ni una Menos”, mostrándose a favor del reclamo de género que tanto nos concierne.

#NiUnaMenos
                                                                     #NIUNAMENOS

Siendo su cuarta visita, ya hay ciertas reglas de ritual que se ejecutan a la perfección: la lúgubre melodía final de Black es terminada al unísono por el coro popular mientras la banda deja de tocar para escuchar al público . Lo mismo sucede cuando entre tema y tema, vuelve el enardecido “olé olé olé Pearl Jam” que los estadounidenses agradecen haciendo gestos afectuosos y reverenciales para que acto seguido Vedder tome el micrófono y retribuya el cariño hablando un español cocoliche. El gesto es festejado con una tormenta de aplausos.

Pasaron las 12 y las imperativas luces del estadio se encendieron, indicando que el recital debía terminar, sin embargo, la banda siguió un rato más. Cerró con el tercer cover de la noche: otro clásico para la tribuna, Baba O’Riley, the The Who motorizó el último gran pogo de la noche.

Lights In

El show debió terminarse en la bomba de tiempo en la que se convierte el final de Baba, en la épica del concierto rockero que las nuevas bandas no puede ofrecer sino es en un festival compartido con una decena más de grupos. Sin embargo, Pearl Jam optó por irse con Indifference, bajando las revoluciones y apagándose en los acordes del tema que cierra su segundo álbum. Vedder le dio un par de besos a una botella de tinto que andaba por ahí y se arrodilló en el piso para reverenciar a su “banda favorita”.

¿Fue un recital memorable? Lo fue. No por el sonido ni por la calidad interpretativa sino porque tocaron 33 canciones en 3 horas, entregando todo lo mejor de su carrera. Y lo hicieron con ganas, felices, disfrutando del mambo de la gente, celebrando la dicha de que el rock, y nosotros, todavía estamos vivos.

setlist
SETLIST

fuente de las imágenes: crowdalbum.com

EVEN FLOW – PEARL JAM

IMAGINE – PEARL JAM


SIRENS – PEARL JAM

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2 pensamientos en “NUESTRA BANDA FAVORITA”

  1. Coincido en lo delos controles pelotudos! Pero tu critica sonó como alguien que no disfruto desde platea o donde fuera que estuvieras! En campo fue alucinante! Y estos recitales se viven ahi! Saludos.

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