¿DE QUÉ SE TRATA? | POBRE CRISTINA | JOAQUÍN SABINA

Cristina Onassis

Si bien Joaquín Sabina le ha escrito a muchas mujeres a lo largo de su extensa discografía, en esta oportunidad nos vamos a detener en la particular letra de Pobre Cristina, del disco Mentiras Piadosas (1990).

Les proponemos recordar la intensa vida de Cristina Onassis, hija del magnate griego Aristóteles, desde la óptica del gran escritor español, quien compuso la canción tras la trágica y polémica muerte de una de las mujeres más codiciadas de la época.

 

Era tan pobre que no tenía más que dinero
besos de sobre de herencia de su padre naviero.
Anfetaminas y alcohol, desayuno Miss Onassis,
pobre Cristina, que al fin logró quedarse en el chasis.

Desde el comienzo Sabina comienza haciendo una alusión, irónica, sobre el contraste de tenerlo todo y no tener nada. De adolescente, Cristina ya pertenecía a una de las familias más ricas del mundo, sin embargo sufría de fuertes trastornos de bipolaridad y visitaba frecuentemente el quirófano para realizarse algunas cirujías estéticas. No en vano desde chica se ganó el apodo de infelíz niña rica.

Solo yo se que dice la pura verdad cuando jura que toda su fortuna daría
por echarse un noviete aburrido y formal, por entrar de oficiala en una peluquería.

A pesar de haberse casado en cuatro oportunidades, Aristóteles siempre ejerció fuertes presiones sobre las parejas de su hija y rechazó de manera terminante a Joseph Bolker, el primer esposo de Cristina, por una cuestión de edades; cuando ambos se casaron en 1971, Joseph tenía 47 años y Cristina apenas 21, pero ante el insistente rechazo del patriarca de la familia, el matrimonio duró apenas once meses.

Cris, Cris, Cristina, suspira y fantasea con que la piropea un albañil
Cris, Cris, Cristina, que un botones vea si le puede conseguir pastillas para dormir.

Corazón tierno, los dueños del verano la miman pero el invierno no se lo saca nunca de encima.
Con su cara de dólar ha amortizado varios maridos pero siempre está sola poniéndole una vela a Cupido.

Siendo la soltera más codiciada, suMi corazón tierno le permitía salir adelante en sus fracasos sentimentales y eran frecuentes sus relaciones efímeras con empresarios de la noche o deportistas de moda, a pesar de que a los 24 años volvió a pasar por el altar para casarse con Alexander Andreadis, hijo de otro gran empresario naviero de la época, pero la relación otra vez no alcanzaría los doce meses. Un año después, ya en 1978 volvió a intentarlo civilmente con el soviético Sergei Kauzov pero esta vez los problemas comenzaron en la propia luna de miel. Claro está, que cada uno de estos divorcios le costó fortunas a la joven de 28 años, que seguía amortizando maridos.

De la isla de Scorpios en yate a New York, del gran baile de Mónaco a cenar al Maxim’s.
Guardaespaldas armados la sacan del Rolls, un amante alquilado le calienta la suite.

Cristina llegó a su tercer siglo de vida soltera y con un ritmo de vida demasiado rápido. Solía frecuentar Skorpios, la isla privada de su padre en Grecia, con amantes y volver constantemente a Nueva York, su ciudad natal. Como bien recuerda Joaco en su letra, Miss Onassis era una fija en todos los grandes bailes de la realeza de Mónaco y acostumbraba cenar en el Maxim´s, un clásico y muy prestigioso restaurante francés.

Cris, Cris, Cristina, dirige una oficina sentada en la piscina de Incosol
Cris, Cris, Cristina, aunque se derrita empapadita de sudor no se quita el albornoz.

El Incosol Hotel Medical SPA es uno de los centros de descanso más importante del mundo. Ubicado en la paradisíaca ciudad de Marbella, cerró sus puertas en abril de 2012 tras 40 años de actividad.

Mil y un tipejos las flechas del amor le disparan, sólo el espejo le escupe la verdad a la cara.
Nadie le advierte que al cielo no se va en Limusina que mala suerte que no acepte la muerte propina.

Soltera, vulnerable y con problemas de adicción, Cristina se embarcó en lo que sería su cuarto y último matrimonio. Fue el francés Thierry Roussel, amigo de toda la vida, quien pudo darle su única heredera, Athina, nacida en 1985.

Vale más ser la hija de fulano de tal que la niña mimada de los ojos de ari
pesa tanto la sombra de papá Superman, míralo en esa foto organizando un safari.

Para el final, Sabina termina sacando sus propias conclusiones, con las que uno podrá estar de acuerdo o no. Cabe destacar que su padre ofició muchas veces el papel de superhéroe tras sus constantes excesos.

Cristina Onassis falleció a los 37 años de edad en un barrio privado de Argentina, perteneciente a unos amigos pero siempre surgieron dudas y misterios sobre su deceso, a pesar de que la causa oficial indica que perdió la vida mientras se bañaba por culpa de un edema pulmonar por culpa de las drogas y los constantes cambios de peso.

Germán Picotto | @germanpicotto

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